El Ayuntamiento de Gijón y EMULSA mantienen una estrategia específica para mejorar la recogida y gestión de los residuos de vidrio generados por los establecimientos hosteleros, combinando información y sensibilización a los empresarios y trabajadores, facilidades para la correcta separación, refuerzo de los medios de recogida y control de los incumplimientos.
En respuesta a una pregunta formulada por el Grupo Municipal Podemos Xixón en la Comisión de Urbanismo, Obras Públicas y Medio Ambiente, en la que se plantean medidas ante los depósitos de vidrio fuera del horario establecido y los problemas de ruido que estos pueden generar durante la madrugada, el concejal de medioambiente, Rodrigo Pintueles, recordó que "el incumplimiento de los horarios de depósito no carece de respuesta", aunque las competencias están diferenciadas. El control y la eventual sanción corresponden a la Policía Municipal. Por su parte, EMULSA actúa ante las incidencias detectadas o comunicadas por la ciudadanía. La Ordenanza Municipal de Residuos e Higiene Urbana establece que los envases de vidrio procedentes de establecimientos hosteleros no pueden depositarse después de las 23 horas.
En estos casos, el procedimiento habitual de EMULSA comienza con una comunicación al establecimiento recordando sus obligaciones en materia de gestión de residuos y las consecuencias de su incumplimiento. Cuando existe reiteración y se verifica que persisten las conductas incorrectas, EMULSA elabora un informe sobre los hechos y lo remite a la Policía Local para que, en el ámbito de sus competencias, determine las actuaciones administrativas que correspondan.
El Gobierno municipal recuerda además que, aunque la Ordenanza Municipal de Residuos e Higiene Urbana entró en vigor en 2020, "ha sido durante el actual mandato cuando se han establecido los mecanismos administrativos necesarios para hacer efectivas las sanciones previstas en la normativa".
Junto al control, EMULSA, en colaboración con Ecovidrio, viene desarrollando desde hace años campañas específicas de información y sensibilización dirigidas al sector hostelero mediante visitas, encuestas y comunicación individualizadas. Estas actuaciones tienen como objetivo no solo explicar cómo deben separarse y depositarse correctamente los residuos generados por los establecimientos, sino también " informar sobre las obligaciones establecidas en la Ordenanza Municipal y las consecuencias que puede tener su incumplimiento".
La estrategia municipal parte de una premisa: facilitar al máximo que los establecimientos puedan gestionar correctamente sus residuos antes de recurrir a medidas coercitivas, por eso se ofrece en las zonas de mayor concentración hostelera un servicio de recogida de vidrio puerta a puerta gratuito y voluntario, especialmente implantado en la zona centro de Gijón. Los establecimientos interesados pueden adherirse a este sistema, que actualmente realiza recogidas los lunes, martes y viernes, una frecuencia que se considera adecuada para las condiciones actuales del servicio. EMULSA dispone además de capacidad, con los equipos actuales, para incorporar nuevos establecimientos al servicio, sin que en este momento se contemple un incremento de rutas o días de recogida.
El concejal de medioambiente del Ayuntamiento de Gijón recuerda que "el servicio puerta a puerta no pretende sustituir al sistema general de recogida mediante contenedores, sino ofrecer una alternativa específica para los establecimientos hosteleros que quieran utilizarlo".
La mejora de la gestión del vidrio hostelero forma parte también del Plan Municipal de Residuos Cero de Gijón, aprobado tras un proceso de análisis y participación en el que se definieron las principales actuaciones municipales en materia de prevención, recogida separada y gestión de residuos. En concreto, el Plan contempla la actuación M.A.20, de mejora de la recogida separada de envases de vidrio hostelero. La estrategia aprobada no apuesta únicamente por ampliar la recogida puerta a puerta, sino por incrementar las posibilidades de depósito mediante una mayor contenerización, actuación que ya se ha desarrollado en colaboración con Ecovidrio y utilizando herramientas de Inteligencia Artificial para optimizar la ubicación de los recursos. Además, se ha previsto la implantación de contenedores con sistema Vacri, diseñados para facilitar el depósito del vidrio generado por establecimientos que manejan cubos de gran peso. EMULSA ya ha adquirido estas unidades y las ha utilizado en eventos específicos, como el Concurso Hípico y el Paseo Gastro, estando prevista también la instalación de varias unidades de forma permanente en la vía pública.

El Plan Municipal de Residuos Cero establece igualmente una estrategia progresiva en materia de control, recordó Pintueles. Actualmente Gijón se encuentra en la "fase A", orientada a facilitar y mejorar las posibilidades de ciudadanía, comercios y establecimientos hosteleros para realizar correctamente la separación de residuos. Esta primera fase persigue que "cumplir sea lo más sencillo posible", mediante más medios, mejor información, nuevas soluciones de recogida y una mayor disponibilidad de recursos.
El Plan contempla una "fase B", que se activaría si los datos obtenidos durante el próximo año o año y medio muestran que las medidas de la primera fase no han conseguido los resultados esperados. En ese caso, se plantea incrementar las medidas de control y dificultar las conductas incorrectas, incluyendo entre otras posibilidades la implantación de sistemas de cerradura y control de acceso a los contenedores para el reciclaje de vidrio.
Durante la elaboración y debate del Plan Municipal de Residuos Cero no se planteó una petición específica para incrementar el servicio puerta a puerta de vidrio hostelero. Sí se incorporaron, en cambio, medidas concretas para mejorar la recogida separada de este residuo, aumentar la contenerización, introducir nuevas soluciones para facilitar el depósito y establecer mecanismos de control progresivos.
La concejalía de medioambiente del Ayuntamiento de Gijón considera que el debate sobre el control de los depósitos fuera de horario debe abordarse dentro de la estrategia global aprobada en el Plan Municipal de Residuos Cero y a partir de los resultados objetivos obtenidos con las medidas actualmente en marcha.
El Gobierno municipal defiende que las medidas relacionadas con el vidrio hostelero deben formar parte de una política global de residuos y no responder únicamente a actuaciones puntuales. Este modelo permite combinar "responsabilidad ambiental, convivencia vecinal y apoyo al sector hostelero", ofreciendo primero las herramientas necesarias para cumplir y estableciendo mecanismos de control y sanción cuando los incumplimientos persistan. El objetivo final es compartido: "que el vidrio hostelero se deposite correctamente, dentro de los horarios establecidos, evitando impactos sobre la limpieza urbana y el descanso de los vecinos y aumentando las tasas de recogida separada y reciclaje de este residuo".
“Gijón ha decidido en su Plan Municipal de Residuos Cero cuál es el camino que quiere seguir: primero facilitar que ciudadanos y establecimientos puedan hacer correctamente las cosas y, si los resultados no son suficientes, avanzar hacia mayores mecanismos de control. Es una estrategia evaluable, con medidas concretas y un calendario progresivo, que debemos aplicar y evaluar antes de adelantar fases o adoptar medidas aisladas”, señala el concejal.
Los últimos datos disponibles, correspondientes a 2025, reflejan el compromiso de la ciudadanía gijonesa con el reciclaje de vidrio. Durante el pasado año se recogieron 5.327.650 kilogramos de envases de vidrio, lo que equivale a una media de 19,7 kilogramos por habitante, aproximadamente 67 envases por persona/año. Gijón dispone actualmente de 1.471 contenedores específicos para vidrio, lo que supone una ratio de 183 habitantes por contenedor de reciclaje de vidrio, una dotación que permite ofrecer un servicio próximo y accesible a la práctica totalidad de la población y que son recogidos por Cogersa.
Los envases depositados en los contenedores verdes se reciclan al 100 % y pueden transformarse indefinidamente en nuevos envases sin perder sus propiedades originales. El reciclaje de vidrio contribuye a reducir el consumo de materias primas, evita la extracción de recursos naturales, disminuye la erosión del suelo y ayuda a preservar los ecosistemas. Además, el uso de calcín —vidrio reciclado— en la fabricación de nuevos envases reduce el consumo energético y disminuye las emisiones de dióxido de carbono asociadas al proceso industrial, convirtiendo el reciclaje de vidrio en una herramienta eficaz para avanzar en la lucha contra el cambio climático.
El canal HORECA (Hostelería, Restauración y Catering) representa uno de los principales ámbitos de actuación en materia de reciclaje de vidrio, ya que en este sector se generan aproximadamente el 50 % de los envases de vidrio de un solo uso comercializados en España. Por este motivo, facilitar la separación en origen mediante soluciones adaptadas a la actividad diaria de los establecimientos constituye una de las medidas más eficaces para aumentar las tasas de reciclaje y reducir el impacto ambiental de estos residuos.
- El Ayuntamiento y EMULSA, Ecovidrio y Cogersa desarrollan una estrategia basada en facilitar el reciclaje, informar al sector y aplicar medidas de control cuando los datos evidencien que sean necesarias, tal y como se refleja en el Plan Municipal de Residuos Cero de Gijón (2025-2028).
- La hostelería en España tiene la obligación legal (Real Decreto 1055/2022) de separar correctamente en origen todos los residuos que genera (papel-cartón, plástico-envases, vidrio, aceites de cocina, y biorresiduos/orgánica...)