La agrupación de Arrudos 100, conformada por la Empresa Municipal de Aguas de Gijón, el Consorcio de Aguas de Asturias y la Dirección General del Agua del Principado, ha remitido al Ministerio para la Transición Ecológica los documentos acreditativos de cumplimiento de los objetivos requeridos en la segunda convocatoria del PERTE del Agua, financiado con fondos europeos Next Generation.
Las bases para la obtención de esa financiación estipulan la prescripción de haber ejecutado más del 40% del presupuesto a fecha de 6 de abril y haber satisfecho los pagos correspondientes a dichas actuaciones. Con las certificaciones del mes de marzo la EMA ha transferido 3,956 millones de euros, lo que representa un 53,73 % del total de la inversión prevista. Destacan los importes referidos a la implantación de sensores de fugas en la red de abastecimiento (873.000 euros) y el desarrollo de herramientas informáticas para el tratamiento de los datos (602.000 euros). De las partidas pendientes la más cuantiosa es la puesta en marcha de los sistemas de energías renovables en la potabilizadora de La Perdiz, cuyas turbinas se encuentran en fase de fabricación a la par que se ejecuta la obra civil de los espacios en los que serán instaladas.
Jesús Martínez Salvador, concejal de Urbanismo: “Cumplir los plazos del PERTE del agua es una garantía de futuro. La inversión que hemos hecho sitúa a la EMA en una posición de liderazgo tecnológico y nos permite avanzar con paso firme hacia el objetivo del proyecto, que no es otro que gestionar el ciclo del agua de una forma digital, eficiente y sostenible”.
Los trabajos cuya titularidad corresponde a Cadasa y a la Consejería de Medio Ambiente suman cantidades menores a las de la sociedad municipal gijonesa, ya que ésta es la que lleva el peso principal del consorcio. Hacen referencia a la digitalización del depósito de Celles y a los aliviaderos de la cuenta del río de Aboño, fundamentalmente.
Este programa europeo concluye el próximo treinta de junio, cuando todos los proyectos que fueron elegidos por el ministerio habrán de haber justificado sus pagos. Los seleccionados en la primera de las tres convocatorias a la que se presentó la EMA en febrero de 2023, cuando no fue elegida, disfrutan ahora de una prórroga de cinco meses, circunstancia que no puede repetirse con las dos siguientes.

Las bases para la obtención de la financiación Next Generation requerían haber ejecutado más del 40% del presupuesto a fecha del 6 de abril.