La VII Carrera EDP Nocturna Gijón 10K ha reunido este sábado a cientos de corredores y corredoras en una de las citas más singulares del calendario deportivo de la ciudad, que ha alcanzado esta edición el límite de 1.250 dorsales disponibles. Alejandro Onís, en categoría masculina, y María Suárez, en la femenina, han sido los vencedores de una prueba que ha recorrido las calles de Gijón desde Las Mestas hasta el centro de la ciudad.
La carrera ha comenzado a las 21:30 horas en el velódromo del Complejo Deportivo de Las Mestas, desde donde los participantes han afrontado un recorrido completamente urbano de diez kilómetros. La principal novedad de esta séptima edición ha sido precisamente el trazado, con una nueva meta situada junto a la Antigua Pescadería Municipal, en el entorno de la Plaza Mayor.
El nuevo itinerario ha llevado a los corredores por diferentes puntos de la ciudad antes de afrontar los últimos kilómetros hacia el centro de Gijón, en una prueba marcada nuevamente por el ambiente nocturno y por la presencia de público a lo largo del recorrido. La carrera ha contado también con un punto de avituallamiento líquido en el kilómetro cinco y avituallamiento sólido y líquido en la zona de llegada.

En el apartado deportivo, Alejandro Onís ha sido el primero en cruzar la meta y se ha adjudicado la victoria absoluta masculina, mientras que María Suárez ha sido la vencedora de la clasificación femenina, inscribiendo ambos sus nombres en el palmarés de una carrera que continúa creciendo dentro del calendario popular gijonés.
La respuesta de los participantes ha vuelto a ser uno de los datos destacados de la edición. La organización había establecido un máximo de 1.250 corredores y corredoras y los dorsales se agotaron antes de la celebración de la prueba, completando así todas las plazas disponibles para una carrera abierta a participantes mayores de 18 años.
Organizada por El Comercio y el Patronato Deportivo Municipal del Ayuntamiento de Gijón, con EDP como patrocinador principal, la Carrera Nocturna ha celebrado así su séptima edición combinando deporte popular, un recorrido por algunos de los espacios urbanos de la ciudad y el atractivo de correr los diez kilómetros después de la puesta de sol.